En un futuro se podrán recibir llamadas en el avión
sábado, 22 de noviembre de 2008 a 17:24.
El uso del móvil en el avión se encuentra por ahora prohibido ya que podría provocar interferencias con los sistemas electrónicos de la nave, sobre todo en los momentos más críticos que son cuando la nave despega o aterriza.
Pero el hecho de que muchos profesionales no puedan despegarse ni un momento del inalámbrico ha sido el motivo por el que algunas empresas se han puesto a trabajar en este proyecto, que consistirá en instalar una pequeña base telefónica en el avión que a modo de antena permite a los usuarios conectar con la red GSM y, mediante el servicio de roaming, poder realizar llamadas de voz y conectarse a Internet en el avión.
El sistema además integra una microantena, llamada "picocell", que envía los datos, a través de diversos satélites, a las antenas de la Tierra.
La empresa OnAir, una compañía creada por la Sociedad Internacional de Telecomunicaciones Aeronáuticas (SITA) y el fabricante de aviones Airbus, es la responsable de la ejecución de los sistemas en los aviones de la marca europea, con un coste situado entorno a los 300.000 euros. Tanto Boeing como Airbus tienen los permisos y certificados exigidos por las agencias de seguridad aérea para la fabricación e instalación de estos sistemas.
En Europa, la Comisión Europea permitió el pasado mes de abril la utilización de los teléfonos móviles para enviar mensajes de texto y disponer de conexión a Internet. Pero con algunas premisas: se obliga a la desconexión de la estación base durante las maniobras de despegue y aterrizaje, y no podrá activarse hasta que se alcancen los 3.000 metros de altura. La Comisión Europea también ha pedido a los operadores que ofrezcan unas tarifas razonables, ya que un abuso de los precios podría llevar al traste esta iniciativa.
Pero el hecho de que muchos profesionales no puedan despegarse ni un momento del inalámbrico ha sido el motivo por el que algunas empresas se han puesto a trabajar en este proyecto, que consistirá en instalar una pequeña base telefónica en el avión que a modo de antena permite a los usuarios conectar con la red GSM y, mediante el servicio de roaming, poder realizar llamadas de voz y conectarse a Internet en el avión.
El sistema además integra una microantena, llamada "picocell", que envía los datos, a través de diversos satélites, a las antenas de la Tierra.
La empresa OnAir, una compañía creada por la Sociedad Internacional de Telecomunicaciones Aeronáuticas (SITA) y el fabricante de aviones Airbus, es la responsable de la ejecución de los sistemas en los aviones de la marca europea, con un coste situado entorno a los 300.000 euros. Tanto Boeing como Airbus tienen los permisos y certificados exigidos por las agencias de seguridad aérea para la fabricación e instalación de estos sistemas.
En Europa, la Comisión Europea permitió el pasado mes de abril la utilización de los teléfonos móviles para enviar mensajes de texto y disponer de conexión a Internet. Pero con algunas premisas: se obliga a la desconexión de la estación base durante las maniobras de despegue y aterrizaje, y no podrá activarse hasta que se alcancen los 3.000 metros de altura. La Comisión Europea también ha pedido a los operadores que ofrezcan unas tarifas razonables, ya que un abuso de los precios podría llevar al traste esta iniciativa.
Etiquetas: Ana Isabel Serrano, avión, móvil
